En cosmética facial, hidratar la piel suele bastar.
Pero una piel tatuada no está seca: está herida.
Y una herida no necesita solo agua o emolientes, necesita regeneración celular controlada.
Hidratar significa aportar humedad a las capas superficiales.
Regenerar implica reconstruir tejido nuevo, restaurar la barrera cutánea y fijar los pigmentos sin alterar la piel.
Ahí está la diferencia entre una crema cosmética y una formulación profesional post-tatuaje.
Sigma Soul Recovery trabaja en ambas dimensiones gracias a una composición funcional:
- Pantenol: estimula la división celular y acelera la reparación interna.
- Aloe vera: mantiene el equilibrio hídrico y modula la inflamación.
- Alantoína: elimina células muertas y facilita una renovación uniforme.
- Urea: conserva la elasticidad y evita la pérdida de agua transepidérmica.
Esta combinación no se limita a “hidratar”.
Reconstruye la estructura epidérmica y estabiliza el entorno donde el pigmento se fija.
La piel se regenera sin costras, sin grietas y sin brillo artificial.
Hidratar es cuidar la superficie; regenerar es proteger la obra.
Sigma Soul Recovery une ambos procesos para que el tatuaje mantenga su textura, color y precisión con el paso del tiempo.
Elige la regeneración real.
Sigma Soul Recovery — fórmula profesional de reparación activa.