El ritual Sigma Soul
Hacerse un tatuaje no es solo decorar la piel. Es marcar una historia, una etapa, una decisión.
Y justo por eso, cuidarlo bien es parte del arte.
El tatuaje necesita tiempo, calma y el producto adecuado para que el color, la línea y la piel lleguen al equilibrio perfecto.
Por eso creamos Sigma Soul Recovery: una crema pensada dentro de un estudio, no en un laboratorio cualquiera. Con Panthenol 5 %, Aloe Vera, Allantoína y Urea, diseñada para hidratar, calmar y proteger mientras la piel se regenera.

Día 1 — El inicio
Tu tatuador cubrirá la zona con una película protectora. Déjala entre 2 y 4 horas.
Cuando la retires, hazlo en casa, con calma:
- Lava el tatuaje con agua tibia y un jabón suave.
- Seca sin frotar.
- Aplica una capa fina de Sigma Soul Recovery y deja que respire.
Evita cubrirlo de nuevo. Solo ropa de algodón limpia y suelta.
Días 2 a 10 — La fase clave
Aquí se decide todo.
- Lava el tatuaje tres veces al día.
- Aplica la crema después de cada lavado.
- Evita piscina, mar, sol directo y sudor excesivo.
- No arranques costras ni rasques.
Tu piel está cerrando un pacto con la tinta. Cuídala y ella hará el resto.

Días 10 a 20 — Regeneración
Aparecen pequeñas costras o descamaciones: es parte natural del proceso.
Sigue hidratando 2 o 3 veces al día.
El Panthenol se convierte en vitamina B5 y ayuda a que la piel se reconstruya desde dentro, sin tirantez ni picor.
A largo plazo — Mantener el arte vivo
Un tatuaje no se cuida una semana, se cuida siempre.
- Usa Sigma Soul Recovery a diario para mantener la piel flexible y luminosa.
- Aplica protector solar SPF 50+ cuando te expongas al sol.
El color se mantendrá más intenso y la piel seguirá siendo un buen lienzo con los años.
En resumen
Un buen tatuaje no termina al salir del estudio.
Empieza cuando lo cuidas.

Sigma Soul nació de esa experiencia: del olor a tinta, del silencio concentrado del artista, del respeto por la piel.
Es más que una crema. Es la continuación del arte.