Un tatuaje curado con ciencia no necesita filtros ni retoques.
La diferencia se ve en la piel: color estable, superficie lisa, líneas intactas.
A la izquierda, un tatuaje cuidado con crema genérica.
A la derecha, el mismo trabajo, pero con un protocolo completo de Sigma Soul Recovery.
El contraste no es estético, es biológico.
La piel tratada con una crema común suele mostrar descamación, zonas apagadas y microcostras que arrastran pigmento.
La piel tratada con Sigma Soul mantiene la humedad interna, regula la inflamación y conserva la textura original.
Cada ingrediente cumple una función medible:
- Pantenol, regeneración celular.
- Aloe vera, hidratación fisiológica.
- Alantoína, renovación uniforme.
- Urea, retención de agua y elasticidad cutánea.
El equilibrio entre ellos evita tanto la sequedad como la saturación.
El resultado es un tatuaje que conserva su densidad de color y una piel que recupera su función natural sin brillo ni costras.
El resultado se nota.
Sigma Soul Recovery.