Un tatuaje bien hecho puede perder calidad si el cuidado posterior falla.
La piel recién tatuada responde con precisión a lo que recibe: hidratación, higiene y descanso.
Estos son los errores más comunes y las formas de corregirlos de inmediato.
1. Aplicar demasiada crema
El exceso bloquea el intercambio de aire y retrasa la regeneración.
Solución: usar una capa fina de Sigma Soul Recovery tres veces al día, dejando que la piel respire.
Brillo o sensación grasa indican exceso.
2. Dejar que la piel se seque
La deshidratación produce costra y pérdida de pigmento.
Solución: mantener la piel siempre flexible al tacto.
Si se nota tirante, repetir una aplicación ligera.
3. Lavar con jabones agresivos
Los limpiadores perfumados o antibacterianos destruyen el manto ácido y alteran la cicatrización.
Solución: usar jabón neutro y secar con papel limpio sin frotar.
4. Exposición temprana al sol
Los rayos UV degradan el pigmento antes de que se fije.
Solución: evitar sol directo durante los primeros 15 días.
Cuando la piel esté cerrada, aplicar protector solar de amplio espectro.
5. Rascado o manipulación
Quitar costras o piel seca altera la fijación del color.
Solución: dejar que la piel elimine sus capas muertas sola.
La crema mantiene la superficie blanda para que el proceso sea natural.
6. Uso de productos no específicos
Vaselinas, cremas perfumadas o alcohol irritan y tapan los poros.
Solución: aplicar solo formulaciones técnicas diseñadas para piel tatuada.
Sigma Soul Recovery integra pantenol, aloe vera, alantoína y urea en proporciones funcionales para cubrir todas las fases de curación.
Su textura ligera evita los errores más frecuentes con una sola rutina.
Sigma Soul Recovery — método controlado para tatuajes estables.
Revisa el protocolo completo.